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Construcción ¿Sigue la mata dando?

Este sector económico generador de empleos cayó el 2024.
Construcción Archivo

Con tanto revuelo y lo imprevisible de Trump en materia comercial, el mundo está patas arriba y la industria de la construcción es una más de las ramas económicas en serios aprietos.

Este sector económico generador de empleos cayó el 2024 al aminorar el gasto gubernamental y el efecto multiplicador Keynesiano en las obras emblemáticas de la 4T.

Según el INEGI, la caída fue del 21.6% y su ansiada y estratégica reactivación va para largo con el aumento en los costos de producción de insumos como el acero y el aluminio, más la espada de Damocles de aranceles en puerta.

La cosa está color de hormiga para oferentes y demandantes de vivienda o futuros planes de expansión en las industrias en general dada la incertidumbre que tiene paralizado al país.

Ni a cuál santo encomendarse al retrasarse algunos proyectos de obra pública y privada que tanta falta nos hacen en nuestro mercado interno a fin de salir mejor librados de una potencial recesión económica.

En el caso del acero recordemos que somos un país que adquiere más acero fuera que el que vende en el exterior, sin olvidar, para acabarla de amolar, que los norteamericanos nos compran el 83%.

Con los aranceles anunciados estamos fuera de mercado afectando a los exportadores y golpeando a la industria del automóvil y electrodomésticos de pasada en México y por supuesto en EU.

En el caso del aluminio, aunque su impacto sea menor en cuanto a volumen se refiere, también impacta en una variedad de productos sean puertas, ventanas o paneles solares.

Vivimos pues un regreso al proteccionismo comercial con un golpe en seco a la globalización de los mercados y futuras inversiones, ya que sobre el nearshoring ni hablar por el momento es agua de borrajas.

Trump argumenta como el mesías de Macuspana que lo hace por seguridad económica sin importarle sus repercusiones en inflación, volatilidad o caídas de mercados.

Aquí nomas mis chicharrones truenan diría el clásico que, por cierto, no caen nada bien para el Plan México que por lo que se ve de momento ni por la feria volvió.

El secretario de economía Ebrard sostiene en las mañaneras que los anuncios de nuevas inversiones nacionales y extranjeras siguen en pie, no obstante, la terca realidad lo desmiente.

Al menos este y el año que sigue tendremos crecimientos muy menores sino es que negativos con para llorar, léase Reforma Judicial.

Tiene razón nuestro colega Luis de la Calle al destacar que el sueño de Trump de convertir a su país en una economía de producción emparejando aranceles resultara más caro el caldo que las albóndigas.

Sostiene Luis y con justa razón que EU debe aspirar a una economía de "coproducción" desde luego junto con México y Canadá

Nuestra economía sigue siendo relevante tanto por cercanía, insumos, mano de obra calificada, ensamble, recursos naturales y cadenas de valor, etc. Insumos necesarios para hacerle frente a los asiáticos y europeos.

A parte de la cabeza fría conviene estar muy atento sobre todo en cómo detonar la industria de construcción en lo local, tanto vertical como horizontal y las potenciales economías de escala que se pueden generar con los insumos como acero, cemento y aluminio.

Trump trae cuántas luces dejaste encendidas y yo no sé como voy a apagarlas diría el gran José Alfredo Jiménez pues de eso se trata de aprender a apagarlas.

HE DIXI.

 

 

 

 

 

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