Qué hacer en Chicago: planes para todos los gustos
Si alguna vez te has preguntado qué hacer en Chicago, la respuesta va mucho más allá de los lugares turísticos de siempre. Esta ciudad tiene una energía inconfundible, con rincones que sorprenden a cada paso. Desde paseos urbanos hasta experiencias culturales, la oferta es tan variada que siempre hay algo nuevo por descubrir.
Descubriendo los lugares emblemáticos de Chicago
Hay sitios que son casi una parada obligatoria para quienes visitan Chicago por primera vez. Uno de ellos es Millennium Park, con su icónica escultura Cloud Gate, conocida como "The Bean". Este parque no es solo un lugar para tomar fotos, sino también un espacio de encuentro con arte, conciertos al aire libre y hasta pistas de patinaje en invierno.
Otra visita imprescindible es el Navy Pier, un muelle repleto de actividades. Aquí se puede disfrutar de un paseo en bote por el lago Michigan, probar comida local o simplemente admirar el skyline de la ciudad. Si buscas una vista panorámica espectacular, la Torre Willis y su mirador de vidrio suspendido sobre la ciudad ofrecen una dosis de adrenalina incomparable.
Plan perfecto para los más pequeños
Viajar con niños implica encontrar actividades que sean entretenidas y educativas al mismo tiempo. En la ciudad hay una amplia oferta de espacios diseñados para capturar la atención y divertir a los más pequeños. Aquí algunas opciones de cosas que hacer en Chicago con niños que no pueden faltar en tu itinerario:
- Shedd Aquarium: Un acuario interactivo donde los niños pueden ver de cerca tiburones, mantarrayas y pingüinos. Las exhibiciones permiten aprender sobre los ecosistemas marinos de forma dinámica.
- Lincoln Park Zoo: Uno de los pocos zoológicos gratuitos del país, con áreas de juego, programas educativos y una gran variedad de animales, desde leones hasta osos polares.
- Museo de Ciencia e Industria: Un espacio donde los niños pueden entrar a un submarino real, ver un tornado simulado o caminar por una réplica de una mina subterránea. Ideal para despertar la curiosidad científica.
- Maggie Daley Park: Un parque con áreas de juegos temáticos, laberintos y en invierno, una pista de patinaje con vistas al skyline de Chicago.
- Chicago Children's Museum: Ubicado en Navy Pier, este museo está diseñado especialmente para los más pequeños, con exhibiciones interactivas de arte, ciencia y juegos de exploración.
La ciudad ofrece muchas formas de mantener a los niños entretenidos sin caer en lo convencional. Ya sea en museos, parques o espacios al aire libre, hay experiencias para todos los intereses y edades.
Explorar Chicago sin gastar dinero
Si buscas qué hacer en Chicago gratis, no hace falta que te conformes con dar vueltas sin rumbo. La ciudad tiene actividades y espacios que no requieren gastar un solo dólar.
- Pasear por el Chicago Riverwalk, un camino peatonal que bordea el río Chicago, rodeado de arquitectura impresionante. Ideal para caminar, tomar fotos o simplemente relajarse observando el movimiento de la ciudad.
- Visitar el Grant Park y el Instituto de Arte de Chicago (solo en ciertos días del mes, la entrada es gratuita).
- Explorar el barrio de Pilsen, famoso por sus murales coloridos y su vibrante escena artística.
Si eres amante de la música, algunos bares de blues y jazz ofrecen presentaciones en vivo sin costo de entrada. Solo hay que investigar un poco y elegir el sitio adecuado para disfrutar de un ambiente auténtico sin pagar una fortuna.
Gastronomía: más allá de la deep-dish pizza
Chicago tiene una identidad culinaria muy marcada. Es cierto que la pizza de masa gruesa es un clásico, pero hay mucho más que probar.
- Los hot dogs al estilo Chicago, con ingredientes frescos y sin una gota de ketchup.
- Los Italian beef sandwiches, jugosos y llenos de sabor.
- Los mercados de comida callejera, donde se pueden encontrar desde tacos auténticos hasta platillos asiáticos de autor.
Explorar la ciudad a través de su comida es casi obligatorio, ya sea en restaurantes de renombre o en pequeños locales escondidos que sorprenden con su calidad.
Planeando tu visita a Chicago
Organizar un viaje a Chicago no solo implica elegir los lugares que visitarás, sino también definir cómo llegar y cuándo es el mejor momento para hacerlo. Si viajas desde México, los vuelos de Monterrey a Chicago son una excelente opción, con rutas directas que permiten aterrizar en la ciudad en pocas horas.
Para quienes vienen de otros destinos, Chicago cuenta con dos aeropuertos principales: O'Hare International Airport, uno de los más transitados del mundo, y Midway International Airport, que suele ser más accesible para vuelos nacionales y de bajo costo. Ambos están bien conectados con el centro de la ciudad mediante trenes y autobuses, lo que facilita el traslado sin necesidad de gastar en taxis o renta de autos.
En cuanto a la mejor época para visitar, la primavera y el otoño son ideales. El clima es agradable y hay menos turistas, lo que permite disfrutar de los principales atractivos sin largas filas ni aglomeraciones. Si prefieres el invierno, la ciudad se llena de luces y actividades navideñas, aunque las temperaturas pueden ser extremas. Por otro lado, el verano ofrece festivales, conciertos al aire libre y un ambiente vibrante en cada rincón.
Chicago, una ciudad para descubrir a tu ritmo
Chicago es una ciudad en constante movimiento, con una agenda llena de eventos que cambian cada temporada. Durante el verano, festivales como el Taste of Chicago reúnen a miles de personas en busca de los mejores platillos locales, mientras que en otoño, el Chicago International Film Festival ofrece una selección de películas independientes y estrenos internacionales. El invierno trae mercados navideños y pistas de patinaje, y en primavera, los parques y jardines se llenan de actividades al aire libre.
Explorar qué hacer en Chicago cambia según la forma en que decides recorrerla. Algunos prefieren perderse entre sus barrios históricos, descubriendo pequeños cafés y galerías independientes, mientras que otros buscan la adrenalina de los rascacielos y las vistas panorámicas. También están quienes encuentran el alma de la ciudad en su música, en un club de jazz donde cada nota cuenta una historia.